#Yucatán: Recibirá Mauricio Vila complicado panorama rural

 

Uno de los principales problemas que deberá enfrentar el próximo gobernador Mauricio Vila Dosal, cuando asuma el poder el primero de octubre, es la situación de desastre del campo yucateco.

No obstante los cuantiosos recursos destinados al apoyo de la actividad agropecuaria en los últimos diez años, los productos en los que Yucatán era líder en el país se han desplomado, como el henequén, el chile habanero, la miel, la papaya maradol, los cítricos y el pavo, según cifras de la Sagarpa.

También cayó la cosecha de maíz, sandía y sábila, entre otros.

Asimismo, en ese lapso la ganadería creció, pero a un ritmo por abajo del promedio nacional y a niveles ínfimos, mientras la producción de leche disminuyó 49 por ciento, pese a los cuantiosos apoyos del gobierno.

Se salva la pesca, centrada en la captura de pulpo y mero, y las actividades agropecuarias sostenidas por la inversión privada, como la avicultura, el cultivo de pepino y la porcicultura.

Ésta, si bien creció 48,000 toneladas en diez años gracias al impulso de un consorcio privado, lo hizo en detrimento de la porcicultura ejidal e intermedia, que prácticamente desapareció.

“Yucatán, para abajo”

En el caso de la agricultura, de 2007 a 2017 se dejaron de cosechar 69,000 hectáreas, el 9.1 por ciento del total, mientras Campeche y Quintana Roo aumentaron sus superficies cosechadas en 114% y 77%, respectivamente.

“En cultivos agrícolas, todos se fueron para arriba y Yucatán para abajo”, dice Giovany Ávila Romero, ex funcionario del ramo agropecuario con más de 30 años de experiencia.

¿Dónde acabó la gran cantidad de dinero que, según los informes oficiales se invirtieron en el campo en los últimos diez años?, pregunta el ex funcionario, entrevistado por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia.

Un caso que muestra claramente el fracaso de la política agrícola de los últimos dos gobiernos priistas, explica Ávila Romero, es la caída de la producción de maíz.

No obstante que el estado demanda anualmente 1.3 millones de toneladas de ese grano para consumo humano y forraje, en 2017 Yucatán tuvo una producción de 111,428 toneladas, en una superficie 112,049 hectáreas. En 2007, la producción fue de 139,257 toneladas y la superficie cosechada de 158,324, una disminución de 27,829 toneladas en diez años (20%) y de 46,275 hectáreas en superficie cosechada (29%).

Yucatán no es un gran productor de maíz, añade Ávila Romero. Básicamente se cultiva en la milpa para autoconsumo, pero incluso bajo este sistema la producción disminuyó por la vejez de los milperos y la falta de apoyos del gobierno.

Pero lo que también preocupa, dice, es la indiferencia de las autoridades para fomentar y aumentar la producción de maíz, principalmente en áreas agrícolas tecnificadas como las del Cono Sur y el Oriente del estado, dada la enorme demanda local del grano no satisfecha.

En 2017 por el puerto de Progreso entraron 1,196,928 toneladas de maíz amarillo, blanco y destilado, la mayor parte importado de Estados Unidos.

Freno al henequén

De acuerdo con Ávila Romero, los errores de la política agropecuaria de estos años también han impedido el resurgimiento del cultivo emblemático del estado: el henequén.

En 2007, afirma el ex funcionario, apoyado en estadísticas de la Sagarpa, el estado registró una producción de 4,582 toneladas en una superficie de 9,343 hectáreas.

Diez años después, la producción creció a 4,991 toneladas (8.9%), con una superficie cosechada de 5,944 hectáreas, una caída del 37%, “lo que quiere decir que a menor superficie se saca mayor volumen, pero aun así esta cosecha es notoriamente insuficiente”.

No solo porque en el estado existe una demanda de fibra de 20,000 toneladas, aproximadamente, dice Ávila Romero, sino porque a nivel mundial se ha incrementado la demanda de fibras naturales y su valor comercial.

Las cifras de la Sagarpa sobre la caída de la superficie cosechada de henequén y el escaso crecimiento de su producción en diez años, contrasta con el discurso de la propaganda oficial.

¿Cumplido?

En el Plan Estatal de Desarrollo, el gobierno del estado establece 227 compromisos.

Uno de ellos, el 68, se compromete a “incrementar las superficie del henequén en el estado, apoyando a los productores con los insumos, herramientas y equipo e impulsar la industria henequenera local”.

El Observatorio de Compromisos, un sitio electrónico que informa de los avances en el cumplimiento de los 227 compromisos, marca el 68 “como cumplido”, aunque las cifras oficiales de la Sagarpa digan otra cosa. Continuará.— HERNÁN JAVIER CASARES CÁMARA.

http://www.yucatan.com.mx/merida/recibira-mauricio-vila-complicado-panorama-rural

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