“Juntos haremos historia”… Columna Armagedón Por:Alfredo A. Calderón Cámara

Armagedón

Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas...

Lucas 1:1

“Juntos haremos historia”…

Alfredo A. Calderón Cámara

alfredocalderon1960@gmail.com

De cara a las elecciones seguramente al mirar las encuestas donde dan como seguro ganador a Andrés Manuel López Obrador, una de las preguntas que muchos mexicanos se hacen es ¿Por qué no aspirar a un México mejor? Porque México no conocía sus aspiraciones ¿Cómo asegurar la rectoría del Estado en manos de quien en realidad ame al país y garantice lo mejor de las políticas públicas para el pueblo? ¿Por qué no pensar en la posibilidad que las urnas logren sacar la mejor decisión? De entrada, México olvida que nuestra democracia es joven, padece ese mal que sólo se cura con el tiempo. Se olvida con frecuencia que crecer duele. Los doce años del panismo generaron la creación de un hoyo negro de muerte en el país que se ha tragado junto con los seis años de Peña Nieto más de 236 mil mexicanos muertos; aunado a esos los más 30 mil desaparecidos.

 

Aunque el Estado todavía no reconozca que cuando se crece y se deja atrás la cómoda infancia plagada de juegos y fantasías; otros son los encargados de pagar. México con dolor extremo a entendido que confió en quienes no debía y entró en doce años en los cuales los errores han costado demasiado, madurando con los dolores correspondientes. Eso llevó al hartazgo social generalizado, una especie de septicemia aguda que tiene a México en terapia intensiva, la única opción viable para millones de mexicanos esta cimentada en la llegada de López Obrador a la presidencia de la nación. El tabasqueño ha generado demasiadas expectativas, ha sembrado la esperanza en la mente y el corazón del interés común generando una fortalecida colectividad con una sola meta. Los apoteósicos cierres de campaña de López Obrador al parecer han sido la víspera del último clavo en el ataúd previo a las elecciones.

 

México es un país que hasta el momento la mayoría política piensa que no sabe lo que quiere. Sé que esa frase pareciera absurda, engañosa y un poco tonta. Esos que han gobernado por años sienten que los países no quieren o no son sujetos provistos de voluntad y de ánimo. Son los hombres, los individuos, los que tienen deseos e impulso de cumplirlos. Pero hay colectividades con rumbo y colectividades a la deriva. Países con ambiciones de ser libres y países sin apetito. Para ellos, México en estos momentos de acuerdo a las encuestas parece un país pasivo y desorientado. Un país con ideas reaccionarias y pasiones orientadas al abismo o al menos eso fue lo que se pretendió vender durante toda la campaña. Para el PRI-PVEM y PES por un lado y PAN- PRD y MC por otro, nadie podría decir que la tribu nacional tiene dirección.

 

Nuestro gran orgullo hasta ahora es que no nos hundimos, a tres días de las elecciones celebramos flotar con el cuello por encima del agua y con eso nos contentamos. La esperanza ha llegado a tiempo, cuando se pensó que los mexicanos estábamos perdiendo la guerra vital. No -referente a la batalla contra los delincuentes-, sino de la resistencia frente a la inercia de pretender negar la realidad a base de los viejos vicios del sistema, inercias y resistencias del pasado que se niegan a pasar de moda; con miras a las elecciones la organización Cohesión Social declaró: que la coalición Todos por México, encabezada por José Antonio Meade Kuribreña, del PRI, buscó comprar y ofreció sobornos a cambio de su voto, proporción que equivale a casi 5.3 millones de votantes. Siguiéndole de cerca la coalición Por México al Frente, liderada por el conservador Ricardo Anaya, del PAN, con 5.5 por ciento, que se traduce en 4.9 millones de votantes.

 

Si los países viven es precisamente porque en panoramas como los de ahora, socialmente se rebelan contra lo que tanto los ha dañado y aspiran transformar su herencia. Aunque la política mexicana tardó mucho en aportar ese principio de dirección, nadie puede negar que la sociedad ha despertado al apoyar decididamente a un López Obrador que ante la gravedad del enfermo arengó y arengó sus compromisos de campaña y sólo hizo un llamado prometedor: “Juntos haremos historia”…

EL SEPTIMO SELLO

La sociedad mexicana de estos días no quiere nada, no busca nada, no consigue nada. No es una fábrica, es una licuadora donde no pueden licuarse millones de votos…

 

LA SEPTIMA TROMPETA

Decía al principio de esta diatriba que México no conocía sus aspiraciones. También puede revisar esta columna en el portal http://www.elimparcialdetabasco.com/. A sus órdenes al teléfono 9932951489.

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